La Formlabs Form 3+ es la evolución final de la plataforma Form 3 antes del salto a la Form 4. Mantiene la filosofía profesional de la generación LFS —impresora, resinas, tanque, software y posprocesado integrados—, pero incorpora refinamientos de hardware y software orientados a imprimir más rápido, mejorar la fiabilidad y simplificar el trabajo diario. En 2026 ya no compite por ser la plataforma más nueva, pero sigue teniendo sentido en entornos que valoran un proceso controlado y repetible.
La mejora frente a la Form 3 no es sólo el nombre
Formlabs presentó la Form 3+ como una revisión de la Form 3 con cambios de hardware y software. El fabricante destacó aumentos de velocidad de hasta un 20–40 % en determinadas resinas mediante mejoras de software, además de componentes revisados para mejorar acabado, fiabilidad y rendimiento. Parte de las mejoras de software llegaron también a las Form 3 anteriores, por lo que la diferencia no debe reducirse a una cifra única de velocidad.
La Form 3+ utiliza Low Force Stereolithography (LFS): un láser de 405 nm cura la resina mientras la Light Processing Unit se desplaza bajo un tanque flexible. El volumen de referencia utilizado en nuestra ficha técnica es de 145 × 145 × 193 mm. El sistema está pensado para reducir las fuerzas de separación entre capas y conseguir soportes finos y superficies consistentes.

Calidad: la ventaja está en el sistema completo
Comparar esta impresora únicamente con la resolución nominal de una MSLA moderna resulta engañoso. La Form 3+ se apoya en óptica, mecánica, perfiles de material y software validados para obtener resultados repetibles. En prototipos funcionales, ingeniería, patrones y piezas que requieren dimensiones previsibles, esa consistencia puede tener más valor que perseguir la mayor cifra de píxeles por euro.
PreForm forma parte esencial de la experiencia. La preparación de soportes, orientación, perfiles y gestión de trabajos está integrada con los materiales de Formlabs. Para una empresa o laboratorio esto reduce decisiones y facilita repetir procesos; para un aficionado que desea experimentar con resinas económicas y parámetros abiertos, el mismo ecosistema puede resultar restrictivo.
El tanque, la LPU y los consumibles condicionan la compra usada
El tanque flexible y la unidad óptica LFS son componentes centrales de la plataforma. En una unidad de segunda mano conviene revisar el estado del tanque, la plataforma, la óptica, posibles fugas de resina y el historial general de uso. El precio de compra no debe evaluarse sin contar tanques, resina, plataformas y el equipamiento de lavado y curado.

Build Platform 2 mejora el flujo, pero no siempre viene incluida
La Form 3+ es compatible con Build Platform 2, cuya tecnología Quick Release facilita retirar piezas sin recurrir a herramientas de palanca en muchos trabajos. Es una mejora práctica del flujo de posprocesado, pero debe comprobarse qué plataforma acompaña realmente a una unidad concreta, sobre todo en el mercado de segunda mano.
Form 3+ frente a Form 4 en 2026
La Form 4 utiliza una arquitectura de exposición diferente y representa un salto importante en velocidad y productividad. Por eso resulta difícil justificar una Form 3+ a un precio cercano al de una plataforma más nueva. La Form 3+ gana interés cuando aparece reacondicionada o usada con un descuento claro, especialmente si ya se dispone de materiales, tanques o infraestructura Formlabs.
También importa el tipo de uso. Para un laboratorio que necesita continuidad con procesos ya validados, la generación LFS puede seguir siendo perfectamente útil. Para quien empieza desde cero y prioriza velocidad o coste por pieza, tiene sentido comparar directamente con la Form 4 y con alternativas profesionales actuales.
Para quién sigue teniendo sentido
La Form 3+ sigue siendo una opción razonable para profesionales que valoran trazabilidad, documentación, perfiles afinados y un flujo de trabajo integrado. No es la compra natural para quien busca la máxima resolución visual por euro, resinas genéricas baratas o una plataforma abierta para experimentar.
Su valor actual está en la madurez del ecosistema y en la previsibilidad del proceso. Si el precio refleja que pertenece a una generación anterior y el estado de la unidad está bien verificado, puede seguir siendo una herramienta profesional muy válida.
