La Hellbot Hidra es una impresora FDM cuya personalidad está definida por el IDEX. Sus dos extrusores se desplazan de forma independiente en X, lo que permite imprimir dos colores o materiales sin compartir boquilla, utilizar soportes solubles y activar modos de duplicación y espejo. Esa capacidad es mucho más relevante que su velocidad máxima o cualquier cifra aislada.
La versión clásica Hidra ofrece 220 × 220 × 250 mm, dos extrusores directos Dual Drive, cama magnética flexible y nivelación manual asistida. Es una máquina de una generación anterior a la automatización actual, así que su valor depende de querer aprender y mantener un sistema IDEX, no de buscar una experiencia completamente desatendida.
Dos cabezales independientes cambian el flujo
En una impresión de dos colores con un hotend compartido, cada cambio suele requerir purgar el material anterior. En la Hidra, cada cabezal conserva su propio filamento y temperatura. Esto reduce desperdicio y hace más natural combinar, por ejemplo, un material rígido con uno flexible o utilizar PVA/PVOH para soportes.
Hellbot también permite duplicación y espejo. En duplicación, ambos cabezales fabrican la misma pieza simultáneamente en zonas distintas de la cama; en espejo, producen versiones opuestas. Son modos útiles para pequeñas series o pares simétricos, aunque el área disponible para cada pieza se reduce.

La calibración es el precio del IDEX
La propia documentación de Hellbot insiste en comprobar la nivelación de ambos extrusores y calibrar offsets cuando las zonas impresas por cada cabezal quedan desalineadas. Es una realidad física de cualquier IDEX: dos boquillas deben coincidir con precisión en altura y posición.
Una experiencia reciente de propietario de una Hidra V2 señalaba precisamente que el segundo extrusor era más laborioso de calibrar, aunque después funcionaba correctamente. Es un testimonio individual y de una revisión posterior, no una prueba de toda la gama, pero encaja con el tipo de mantenimiento que cabe esperar. También existen consultas de usuarios con problemas de pasos o alineación; no hay base suficiente para convertirlas en un defecto recurrente.
Rendimiento y materiales
Hellbot especifica hasta 80 mm/s y recomienda alrededor de 50 mm/s en la Hidra clásica. Frente a impresoras CoreXY actuales es una cifra modesta. Su ventaja competitiva no está en terminar un Benchy rápidamente, sino en resolver doble material con dos hotends independientes.

Los hotends alcanzan 250 °C y la cama 90 °C. El fabricante lista PLA, ABS, PETG, HIPS, madera y TPU/Flex, entre otros. La extrusión directa ayuda con flexibles, pero la estructura abierta limita el control térmico con materiales propensos al alabeo. Para ABS grande o polímeros técnicos modernos, una cámara cerrada es una plataforma más adecuada.
Cura y una experiencia más manual
Hellbot recomienda Ultimaker Cura y proporciona perfiles y tutoriales específicos para doble extrusión. El software abierto es una ventaja para quien quiera entender y modificar el proceso, pero exige configurar correctamente qué extrusor imprime cada parte, temperaturas, torre auxiliar cuando proceda y opciones para controlar el rezumado del cabezal inactivo.
La pantalla táctil de 3,5 pulgadas, sensor de filamento, recuperación tras corte eléctrico y drivers silenciosos mejoran la comodidad, pero no hay calibración automática completa de la cama ni el nivel de monitorización de plataformas recientes.
¿Sigue teniendo sentido?
La Hidra puede ser interesante en mercados donde Hellbot tiene soporte y repuestos, especialmente para usuarios que necesitan IDEX a un coste contenido. También es una buena herramienta educativa para aprender doble extrusión porque hace visibles los compromisos del proceso.
Para alguien que sólo imprime en un color, una impresora moderna de una boquilla será más simple y probablemente más rápida. Si la prioridad es multicolor automático con muchas bobinas, un sistema de cambio de filamento ofrece otra experiencia, aunque con más purga. Y si se necesitan materiales de ingeniería, conviene priorizar cámara cerrada y temperaturas superiores.
Valoración final
La Hellbot Hidra no destaca hoy por velocidad ni automatización, sino por ofrecer IDEX real en un formato relativamente accesible. Cuando se aprovechan soportes solubles, dos materiales o duplicación, esa arquitectura sigue teniendo ventajas claras. Hay que aceptar, eso sí, calibración de dos cabezales y una operación más manual que en las impresoras actuales. Es una compra de nicho: muy lógica para quien necesita IDEX y poco convincente para quien no lo va a usar.
